El cambio de horario

El cambio de horario

La madrugada del próximo Domingo de Pascua día 31 de marzo, el cambio de hora afectará a la mayoría de los relojes europeos. Los minuteros darán una vuelta entera a la esfera y se adelantarán una hora. De esta forma, a las 2:00 pasarán a ser las 3:00, para comenzar el horario de verano que permite un ahorro aproximado del 5 por ciento de la energía.

Lejos de la adaptación horaria que llevaban a cabo algunas culturas, como la egipcia o la mesopotámica, que dividían las horas de luz en periodos de 12 horas flexibilizando así el tiempo, el primero en plantear el cambio horario como método de ahorro fue Benjamín Franklin. El considerado uno de los padres fundadores de Estados Unidos publicó una carta en 1784 desde Francia en la que relataba que los parisinos ahorraban en velas levantándose más temprano. La propuesta de Franklin, sin embargo, no prosperó.

La medida se institucionalizó en 1974 a raíz de la primera crisis del petróleo, cuando algunos países, entre los que se encontraba España, decidieron adelantar sus relojes para aprovechar mejor la luz del sol y gastar menos electricidad en iluminación. Desde 1981 el cambio de hora se aplica como directiva y cada cuatro años se renueva sucesivamente.

Los cambios de hora se programan durante una madrugada del fin de semana para contrarrestar posibles desbarajustes, y no solo biológicos.

En la actualidad 70 países aplican el cambio horario, sobre todo en el hemisferio norte. Llama la atención que Japón sea el único país industrializado que no se ha sumado a esta medida. En la zona ecuatorial no es necesario ajustar los relojes porque el número de horas de sol diarias es similar durante todo el año.

Casi todos los aparatos electrónicos que tenemos por casa cambian automáticamente la hora. Aunque no hace tanto que un sistema operativo lo tuvo en cuenta. El primero en hacerlo fue Windows 95, sin embargo, los programadores no cayeron que el cambio había que hacerlo dos veces al año. Minucias. En el 2010, la alarma del iPhone 4 también falló. Un error de programación hizo que no saltase el cambio de hora en las alertas automáticas. Tres años después, los usuarios de iOS 7 también se vieron afectados por otro fallo: la ‘app’ del calendario fijó mal las citas.

En el caso de un parto doble de gemelos se produciría la siguiente paradoja

Si uno de los bebés naciera a las 02.55 horas de este próximo domingo, y su hermano, 10 minutos después, o sea, cuando el reloj vuelve a marcar las 02.05 horas, el segundo gemelo sería legalmente casi una hora mayor que el que nació primero. Una paradoja digna de ‘Regreso al futuro’.

Según el calendario planteado por la Comisión Europea, el último cambio de hora obligatorio tendrá lugar el 31 de marzo de 2019 y los Estados miembros que deseen volver a la hora de invierno realizarán una última modificación el 27 de octubre. A partir de esa fecha no se podrán hacer más cambios. La Eurocámara y el Consejo de la UE -la institución en la que están representados los países- deben acordar y aprobar la normativa como muy tarde en marzo de 2019.